
La Fundació Dharma-Gaia és una entitat budista no sectària. Ens esforcem per promoure una visió ecumènica del Buddhadharma que inclogui totes les tradicions budistes.
Més informació >Projectes en curs
Veure tots>Articles nous
Més informació >
«El rigor crítico y la tradición viva son inseparables». Jorge Bartolomé Herrero (Guenyen Tenzing Namgyal) y la filosofía budista tibetana en español.
El estudio académico de la filosofía budista tibetana en lengua española sigue siendo un territorio escasamente transitado. Frente a la abundancia de literatura divulgativa —no siempre libre de sesgos orientalistas— son aún pocas las voces hispanohablantes que se adentran, con rigor crítico y desde el contacto directo con la tradición viva, en la complejidad filosófica del pensamiento indo-tibetano.

«El rigor crítico y la tradición viva son inseparables». Jorge Bartolomé Herrero (Guenyen Tenzing Namgyal) y la filosofía budista tibetana en español.
El estudio académico de la filosofía budista tibetana en lengua española sigue siendo un territorio escasamente transitado. Frente a la abundancia de literatura divulgativa —no siempre libre de sesgos orientalistas— son aún pocas las voces hispanohablantes que se adentran, con rigor crítico y desde el contacto directo con la tradición viva, en la complejidad filosófica del pensamiento indo-tibetano.

El Dharma en una China fragmentada: el budismo durante los Tres Reinos
Cuando la dinastía Han se derrumbó, China dejó de tener un único centro político y militar. El antiguo imperio se fragmentó en reinos rivales y cortes regionales. En ese mundo bélico e inestable, el budismo ocupaba todavía un lugar modesto en China: no era una religión de masas ni aun contaba con escuelas doctrinales chinas consolidadas. Pero la fragmentación política y social del siglo III no detuvo su circulación y avance. En una China sin un único centro de poder, el Dharma siguió moviéndose por cauces dispersos. Su transmisión dependió ahora de monjes llegados de la India y de Asia Central, de traductores, de pequeñas comunidades locales y también de soportes materiales como textos e imágenes.

El Dharma en una China fragmentada: el budismo durante los Tres Reinos
Cuando la dinastía Han se derrumbó, China dejó de tener un único centro político y militar. El antiguo imperio se fragmentó en reinos rivales y cortes regionales. En ese mundo bélico e inestable, el budismo ocupaba todavía un lugar modesto en China: no era una religión de masas ni aun contaba con escuelas doctrinales chinas consolidadas. Pero la fragmentación política y social del siglo III no detuvo su circulación y avance. En una China sin un único centro de poder, el Dharma siguió moviéndose por cauces dispersos. Su transmisión dependió ahora de monjes llegados de la India y de Asia Central, de traductores, de pequeñas comunidades locales y también de soportes materiales como textos e imágenes.

«Voces hacia la construcción de la paz»: budismo y tradición carmelitana en diálogo
En un contexto internacional marcado por guerras, conflictos armados y profundas divisiones sociales, el diálogo entre tradiciones religiosas y espirituales adquiere una relevancia renovada. La búsqueda de espacios de encuentro capaces de fomentar la comprensión mutua, la cooperación y la construcción de una cultura de paz constituye hoy una necesidad urgente.

«Voces hacia la construcción de la paz»: budismo y tradición carmelitana en diálogo
En un contexto internacional marcado por guerras, conflictos armados y profundas divisiones sociales, el diálogo entre tradiciones religiosas y espirituales adquiere una relevancia renovada. La búsqueda de espacios de encuentro capaces de fomentar la comprensión mutua, la cooperación y la construcción de una cultura de paz constituye hoy una necesidad urgente.

El crisol del Dharma (II): cuando el budismo se hizo chino
En el año 401, un monje centroasiático llegó a Chang’an tras diecisiete años de cautiverio. Se llamaba Kumārajīva, y cambiaría para siempre la forma en que China leía el Dharma. Su historia ejemplifica lo que ocurrió durante el Periodo de División: una época de guerras y fragmentación que, contra todo pronóstico, se convirtió en el crisol donde el budismo dejó de ser una religión extranjera —aunque no sin resistencia, persecuciones y acusaciones de traicionar los valores más sagrados de China—.

El crisol del Dharma (II): cuando el budismo se hizo chino
En el año 401, un monje centroasiático llegó a Chang’an tras diecisiete años de cautiverio. Se llamaba Kumārajīva, y cambiaría para siempre la forma en que China leía el Dharma. Su historia ejemplifica lo que ocurrió durante el Periodo de División: una época de guerras y fragmentación que, contra todo pronóstico, se convirtió en el crisol donde el budismo dejó de ser una religión extranjera —aunque no sin resistencia, persecuciones y acusaciones de traicionar los valores más sagrados de China—.

Crónica del I Simposio Internacional de la RIEB, y de la Mesa sobre Estudios Budistas en el XIX Congreso de ALADAA.

Crónica del I Simposio Internacional de la RIEB, y de la Mesa sobre Estudios Budistas en el XIX Congreso de ALADAA.

II Jornadas de Budismo y Ecología: propuestas emergentes y proyecciones colectivas. Un encuentro para articular práctica budista, conciencia ecológica y acción colectiva.
La amenaza de extinción de la biodiversidad es una realidad. Nos encontramos ante una situación que ya no es solo urgente, sino de emergencia: los datos de la Organización Meteorológica Mundial muestran que las temperaturas globales recientes han alcanzado niveles cercanos o incluso superiores temporalmente a 1,5 °C respecto de la era preindustrial, una señal crítica de la aceleración del calentamiento global.

II Jornadas de Budismo y Ecología: propuestas emergentes y proyecciones colectivas. Un encuentro para articular práctica budista, conciencia ecológica y acción colectiva.
La amenaza de extinción de la biodiversidad es una realidad. Nos encontramos ante una situación que ya no es solo urgente, sino de emergencia: los datos de la Organización Meteorológica Mundial muestran que las temperaturas globales recientes han alcanzado niveles cercanos o incluso superiores temporalmente a 1,5 °C respecto de la era preindustrial, una señal crítica de la aceleración del calentamiento global.
